Género

¿Qué significa en el eje de sexualidad hablar de género?

 A partir del sexo cada sociedad construye un proceso de enseñanza- aprendizaje con diferencias en las normas, los valores, los roles, las maneras de relacionarse y de expresarse entre hombres y mujeres (Vargas: 2009). Entonces es importante tener claro que el género “no está vinculado a lo biológico, sino a lo cultural, a lo social” (Rauder, 2000). En la medida en que las personas son socializadas con estos conceptos y estas vivencias los patrones culturales y de conducta adjudicados a cada sexo permanecen interiorizados,  aunque resulten discriminatorios. Tomemos como ejemplo la belleza física, en el caso del hombre a nivel social esta no es relevante  para reconocer su valor como persona,  como reza el  refrán: “es como el oso, cuanto más feo, más hermoso.” La mujer, sin embargo, para ser apreciada como tal, debe ser bonita, y para ello debe tener determinadas medidas, estatura y color de cabello,  y estar en determinada edad.  

Cuando se reflexiona sobre la sexualidad es importante tener presente que las diferencias biológicas entre los sexos se confunden, mezclándose con las construcciones socio-culturales de valores y significaciones que se adjudiquen a lo masculino y a lo femenino en cada momento histórico. “(…) esta relación se plantea como natural, cuando el género se asimila e iguala al sexo, al pretender que las diferencias entre la mujer y el hombre son estrictamente de carácter biológico, y por esa vía se rodea de un aura de naturalidad e inevitabilidad, según Rauder (2003). Así en nuestra cultura, históricamente a los hombres se les prohíbe llorar, mostrar debilidad o vulnerabilidad, fallar, mostrar temor. Están obligados a ser fuertes, competitivos, conquistadores y proveedores. Mientras que a las mujeres se les prohíbe ser competitivas, fuertes, agresivas, tener deseos sexuales. Se espera que sean bellas, recatadas, sumisas, obedientes, maternales y dependientes. (Vargas, 2009). Si tomamos esto como natural es imposible construir cambios que permitan validar las diferencias, las cualidades, las capacidades de cada ser humano como tal, independientemente de su sexo.  

Desde el eje de sexualidad integral se avala la idea que la cuestión de género atañe tanto a hombres como a mujeres; se busca reflexionar sobre la construcción de la sexualidad desde la perspectiva del  género, porque si no se modifican  los dos roles no puede modificarse  ninguno. Primero porque es importante tener claro que no se trata de invertir  papeles y pasar del patriarcado al matriarcado, o del machismo al feminismo (este en sentido anti-hombre). Segundo, porque se busca desarrollar procesos cotidianos de deconstrucción-construcción de los roles de hombres y mujeres tal como estos se han elaborado y mantenido hasta ahora.

El eje de sexualidad integral invita a desarrollar un pensamiento crítico sobre la temática de género para que tanto hombres como mujeres participen en la construcción de relaciones, en donde no se castren cualidades y capacidades de los seres humanos, y se orienten a la búsqueda de la plenitud de la vivencia de la sexualidad.

Fuentes de información:

  • Asociación Mexicana para la Salud Sexual, (1999).  Declaración del 13avo. Congreso Mundial de Sexología, 1997, Valencia, España revisada y aprobada por la Asamblea General de la Asociación Mundial de Sexología, WAS, el 26 de agosto de 1999, en el 14º Congreso Mundial de Sexología, Hong Kong, República Popular China.
  • Murillo Margarita, 2008. Manual de apoyo – CONARE – Metodología de Abordaje FUDHI. Costa Rica
  • Rauber, Isabel (2003). GÉNERO Y PODER. Argentina.
  • Vargas Gonzalez,  Ruth (2009).  Género: A partir del sexo cada sociedad
  • Salud Pública.  Perú

 

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Visit Us On FacebookVisit Us On Youtube